ūüēä “Veni Creator Spiritus.” ♰♰♰

martes, 31 de mayo de 2016

La incapacidad de Bergoglio de arrodillarse ante Dios es de origen diabólico.

Santo Tomas de Aquino: “La expresi√≥n exterior tiende a manifestar lo que se cree en el coraz√≥n”.
 
 
 
Una imagen vale mas que mil palabras.
 
Durante la solemnidad de Corpus Christi- Mayo 26 del 2016
 
 R√≠o de Janeiro, Brasil 2013


 
 

 

viernes, 27 de mayo de 2016

Sacerdote experto en el tercer secreto de Fátima confirma que Bergoglio es el anti-papa herético que advierte el secreto.

El Padre Paul Kramer experto en el Tercer Secreto de F√°tima dijo hoy 27 de Mayo del 2016 por medio de su cuenta oficial de Facebook:

( Traducci√≥n en espa√Īol):
«El Vaticano est√° mintiendo sobre el
Tercer Secreto. La parte que se public√≥ revela el martirio del verdadero Papa. La parte que permanece oculta revela el antipapa her√©tico de la iglesia ap√≥stata falsificada. Ambas cosas han sido predichas en otras apariciones marianas y profec√≠as cat√≥licas. Mucho antes de convertirse en un tema tab√ļ, el cardenal Eugenio Pacelli revel√≥ la esencia del Secreto en 1931:
 Me preocupan los mensajes de la Sant√≠sima Virgen a Luc√≠a de F√°tima. Esta persistencia de la Virgen Mar√≠a sobre los peligros que amenazan a la Iglesia es un aviso del Cielo contra el suicidio que significa alterar la Fe en Su liturgia, en Su teolog√≠a y su alma .... Escucho a mi alrededor innovadores que desean desmantelar el Santuario, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar sus ornamentos y hacer que se sienta remordimiento por su pasado hist√≥rico.
Llegar√° un d√≠a en que el mundo civilizado negar√° a su Dios, la Iglesia va a dudar como Pedro dud√≥. Ella estar√° tentada a creer que el hombre se ha convertido en Dios. En nuestras iglesias, los cristianos buscar√°n en vano la lamparilla roja donde Dios les espera. Como Mar√≠a Magdalena, llorando ante la tumba vac√≠a, se preguntar√°n: “¿D√≥nde Lo han puesto?
Los “peligros que amenazan a la Iglesia”; es una frase que es muy similar a la observaci√≥n del cardenal Ratzinger en el secreto: “los peligros para la fe y para la vida de los cristianos”.
“[E]l suicidio de la alteraci√≥n de la fe en [1] su liturgia”, (es decir, hacer cambios protestantes ecum√©nicos radicalmente en la misa); 2) que altera, “su teolog√≠a y su alma” (es decir, las novedades her√©ticas del Vaticano II, como el ecumenismo, la libertad religiosa); y 3) la gran apostas√≠a en la Iglesia que comenzar√° “en la parte superior” (cardenal Ciappi), “en la cima” (cardenal Ottaviani); encabezada por un “papa que estar√° totalmente bajo el poder del diablo” que conducir√° a la estampida dentro de la apostas√≠a (cardenal Bea a trav√©s de Malachi Martin). Malachi me confirm√≥ personalmente a m√≠ en 1997 que el “papa” que conducir√° a la apostas√≠a en la Iglesia va a ser un hereje y un anti-papa.
El anti-papa her√©tico de la iglesia ap√≥stata falsificada tambi√©n fue predicho por San Francisco de As√≠s, La Beata Ana Catalina Emmerich, y Sor Jeanne Le Royer. ¿Alguien puede adivinar su nombre?»

jueves, 26 de mayo de 2016

Letan√≠a de reparaci√≥n a Jes√ļs en la Eucarist√≠a




Se√Īor, Ten piedad de nosotros.
Cristo, Ten piedad de nosotros.
Se√Īor, Ten piedad de nosotros.
Cristo, √ďyenos.
Cristo, Benignamente óyenos.
  

Dios Padre Celestial,
Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,

Ten piedad de nosotros.
Dios Esp√≠ritu Santo

Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios,
Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, ofrecida por la salvación de los pecadores,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, anonadada en el altar para nosotros y por nosotros,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, despreciada por los cristianos tibios,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, signo de contradicción,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, entregada a los judíos y herejes,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, insultada por los blasfemos,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, Pan de los √°ngeles, dado a los animales,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, tirada en el lodo y pisoteada,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, deshonrada por los sacerdotes infieles,

Ten piedad de nosotros.
Sagrada Hostia, olvidada y abandonada en tus iglesias.

Ten piedad de nosotros.
 

Ten misericordia de nosotros,
Perd√≥nanos, oh Se√Īor.
Ten misericordia de nosotros,
 
Esc√ļchanos, oh Se√Īor. 

  

Para el indignante desprecio  de este m√°s maravilloso Sacramento,
Te ofrecemos nuestra reparación.
Por tu extrema humillaci√≥n en tu admirable Sacramento, 
Te ofrecemos nuestra reparación.
Por todas las comuniones indignas,
Te ofrecemos nuestra reparación.
Por las irreverencias de los malos cristianos, 

Te ofrecemos nuestra reparación.
Por las profanaciones  de tus santuarios,
Te ofrecemos nuestra reparación.
Por los sagrados copones deshonrados y llevados a la fuerza,

Te ofrecemos nuestra reparación.
Por las continuas blasfemias de los hombres impíos,

Te ofrecemos nuestra reparación.
Por la obstinaci√≥n  y la traici√≥n de los herejes,

Te ofrecemos nuestra reparación.
Por las conversaciones indignas en tus santos templos,

Te ofrecemos nuestra reparación.
Por los profanadores de tus iglesias, a las que han profanado con sus sacrilegios,

Te ofrecemos nuestra reparación.
Para que plazca aumentar en todos los cristianos la reverencia debida a este adorable Misterio,
Te suplicamos, óyenos.
Para que te plazca manifestar el Sacramento de tu amor a los herejes,

Te suplicamos, óyenos.
Que te plazca conc√©denos la gracia de expiar su odio con nuestro amor ardiente por Ti.
Te suplicamos, óyenos.
Para que te plazca que los insultos de aquellos que te ultrajan sean m√°s bien dirigidos hacia nosotros,

Te suplicamos, óyenos.
Para que te plazca misericordiosamente recibir esta nuestra humilde reparación,Te suplicamos, óyenos.
Para que te plazca hacer nuestra adoración aceptable a Ti,

Te suplicamos, √≥yenos.  
Hostia Pura, Escucha nuestra oración.
Hostia Santa, Escucha nuestra oración.
Hostia Inmaculada,
Escucha nuestra oración.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Perd√≥nanos, oh Se√Īor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Benignamente √≥yenos, oh Se√Īor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, Ten misericordia de nosotros.
Se√Īor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
V. Mira, oh Se√Īor, nuestra aflicci√≥n,
R. Y da gloria a tu Santo Nombre.
Oremos

Se√Īor Jesucristo, que te dignas permanecer con nosotros en tu maravilloso Sacramento hasta el final del mundo, con el fin de darle a tu Padre, por la memoria de tu pasi√≥n, gloria eterna, y para darnos a nosotros el Pan de vida eterna: conc√©denos la gracia de llorar, con un coraz√≥n lleno de dolor, por las injurias que T√ļ has recibido en este Misterio adorable, y por los muchos sacrilegios que son cometidos por  los imp√≠os, los herejes y los malos cat√≥licos.
Infl√°manos con un deseo ardiente de reparar todos estos insultos a los que, en tu infinita misericordia, has preferido exponerte antes que privarnos de tu Presencia en nuestros altares. T√ļ, que con Dios Padre y el Esp√≠ritu Santo vives y reinas, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Am√©n
 †††

"Pru√©bese el hombre a s√≠ mismo. Sed vuestros propios jueces; examinad cuidadosamente cu√°l es vuestra vida: escudri√Īad vuestra conciencia, y despu√©s id a recibir aquel precioso don, esto es, el cuerpo del Salvador: porque el que le come y bebe indignamente, bebe y come su juicio. No solamente no conseguir√©is la salud, sino que castigar√° Dios vuestra insolencia y la injuria que hab√≠a hecho a Jesucristo. (Teodoreto, Ep. 1, Cor. c. 11, sent. 9, Tric. T. 8, p. 263.)"
†††


¡Dios m√≠o, yo creo, adoro, espero y te amo! ¡Te pido perd√≥n por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman! (Tres veces).

Corpus Christ

Oración enriquecida con indulgencia plenaria (Papa Pío XI, 21 de febrero de 1923):
Oh Cristo Jes√ļs, yo os reconozco como Rey universal. Todo cuanto existe ha sido creado por Vos. Ejerced sobre m√≠ todos vuestros derechos.
Renuevo las promesas del bautismo renunciando a Satan√°s, a sus pompas y a sus obras, y prometo vivir como buen cristiano. Y muy particularmente me comprometo a hacer triunfar, seg√ļn mis fuerzas, los derechos de Dios y de vuestra Iglesia.
Coraz√≥n divino de Jes√ļs, yo os ofrezco mis pobres acciones para lograr que todos los corazones reconozcan vuestra sagrada Realeza y que as√≠ se establezca en el mundo el reino de vuestra paz. As√≠ sea. (Rezar un Padre nuestro, Ave Mar√≠a y Gloria) 



†††

Acto de Ofrecimiento a la Santísima Trinidad
¡Oh beat√≠sima Trinidad!, os doy palabra de procurar con todo esfuerzo y empe√Īo salvar mi alma, ya que la creasteis a vuestra imagen y semejanza y para el cielo. Y tambi√©n por amor vuestro procurar√© salvar las almas de mis pr√≥jimos.
Para salvar mi alma y daros gloria y alabanza, s√© que he de guardar la divina ley. Os doy palabra de guardarla como la ni√Īa de mis ojos, y tambi√©n procurar√© que los dem√°s la guarden.
Aquí, en la tierra, me ejercitaré en alabaros, y espero que después lo haré con más perfección en el cielo; y por esto, con frecuencia rezaré el Trisagio y el verso: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Y también procuraré que los demás os alaben. Amén.
V. Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo.
R. Alabémosle y ensalcémosle en todos los siglos.
Omnipotente y sempiterno Dios, que concediste a tus siervos el conocer la gloria de tu eterna Trinidad en la confesi√≥n de la verdadera fe y el adorar la Unidad en tu augusta Majestad; Te rogamos, Se√Īor, que por la fuerza de esa misma fe nos veamos siempre libres de todas las adversidades. Por Cristo, Se√Īor nuestro. Am√©n. 


 

lunes, 23 de mayo de 2016

Otra herejía bergogliana. Bergoglio tuerce las Palabras de Jesucristo para apoyar el divorcio.

El Papa Pio X denunci√≥  que la herej√≠a modernista es la suma de todas las herej√≠as y la herej√≠a modernista bergogliana es un claro ejemplo de ella y como advirti√≥ San Pedro  los ignorantes tuercen la Escritura para su propia perdici√≥n.

2 Pedro 3:16 Lo escribe también en todas las cartas cuando habla en ellas de esto. Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras - para su propia perdición.

El heresiarca  Bergoglio al igual que Kasper busca anular el mandamiento de la ley de Dios de no cometer adulterio.  



 
 
 
 
Santo Tom√°s Moro:
“Cuando la raz√≥n se rebela contra la verdadera fe de Cristo y se hace adicta a la herej√≠a, huye de Cristo y se convierte en esclava del hereje al que sigue, descarriada por el diablo y perdida en los vericuetos del error.”  
“Pienso que no andamos equivocados al sospechar que se avecina de nuevo un tiempo en que el Hijo del hombre, Cristo, ser√° entregado en manos de los pecadores, cuando observamos un peligro inminente de que el Cuerpo m√≠stico de Cristo, la Iglesia de Cristo, esto es, el pueblo cristiano, es arrastrado a la ruina a manos de hombres perversos e imp√≠os.”

 
 

Catecismo Mayor del Papa P√≠o X :
852. ¿Puede la autoridad civil desatar, con el divorcio, el v√≠nculo del matrimonio cristiano? - No, se√Īor; la autoridad civil no puede desatar el v√≠nculo del matrimonio cristiano, porque no tiene poder para entremeterse en materia de sacramentos ni separar lo que Dios junt√≥.

834. ¿Por qu√© se dice que el v√≠nculo del matrimonio es indisoluble? - Se dice que el v√≠nculo del matrimonio es indisoluble o que, no puede desatarse. sino es por la. muerte de uno de los c√≥nyuges, porque as√≠ lo estableci√≥ Dios desde el principio y as√≠ lo proclam√≥ solemnemente nuestro Se√Īor Jesucristo.
EL SEXTO MANDAMIENTO
«No cometer√°s adulterio» (Ex 20, 14; Dt 5, 17).
Catecismo 2336 Jes√ļs vino a restaurar la creaci√≥n en la pureza de sus or√≠genes. En el Serm√≥n de la Monta√Īa interpreta de manera rigurosa el plan de Dios: «Hab√©is o√≠do que se dijo: “no cometer√°s adulterio”. Pues yo os digo: “Todo el que mira a una mujer dese√°ndola, ya cometi√≥ adulterio con ella en su coraz√≥n”» (Mt 5, 27-28). El hombre no debe separar lo que Dios ha unido (cf Mt 19, 6).
La Tradición de la Iglesia ha entendido el sexto mandamiento como referido a la globalidad de la sexualidad humana.
Catecismo de la Iglesia católica sobre el divorcio

2382 El Se√Īor Jes√ļs insiste en la intenci√≥n original del Creador que quer√≠a un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se hab√≠a introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9).
Entre bautizados, “el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto por ning√ļn poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte” (CIC can. 1141).
2384 El divorcio es una ofensa grave a la ley natural. Pretende romper el contrato, aceptado libremente por los esposos, de vivir juntos hasta la muerte. El divorcio atenta contra la Alianza de salvaci√≥n de la cual el matrimonio sacramental es un signo. El hecho de contraer una nueva uni√≥n, aunque reconocida por la ley civil, aumenta la gravedad de la ruptura: el c√≥nyuge casado de nuevo se halla entonces en situaci√≥n de adulterio p√ļblico y permanente:
«No es l√≠cito al var√≥n, una vez separado de su esposa, tomar otra; ni a una mujer repudiada por su marido, ser tomada por otro como esposa» (San Basilio Magno, Moralia, regula 73).
2385 El divorcio adquiere tambi√©n su car√°cter inmoral a causa del desorden que introduce en la c√©lula familiar y en la sociedad. Este desorden entra√Īa da√Īos graves: para el c√≥nyuge, que se ve abandonado; para los hijos, traumatizados por la separaci√≥n de los padres, y a menudo viviendo en tensi√≥n a causa de sus padres; por su efecto contagioso, que hace de √©l una verdadera plaga social.
2386 Puede ocurrir que uno de los cónyuges sea la víctima inocente del divorcio dictado en conformidad con la ley civil; entonces no contradice el precepto moral. Existe una diferencia considerable entre el cónyuge que se ha esforzado con sinceridad por ser fiel al sacramento del Matrimonio y se ve injustamente abandonado y el que, por una falta grave de su parte, destruye un matrimonio canónicamente válido (cf FC 84).
 
Es incre√≠ble la cantidad de justificaciones y excusas que emplean estos herejes modernistas masones para fomentar el pecado y la rebeli√≥n contra la ley de Dios, haciendo que los pecadores se apeguen a los vicios , se rebelen  contra los mandamientos de Dios , logrando que se condenen eternamente al no abandonar el pecado. Dice la escritura en Proverbios 30:20 As√≠ es el camino de la mujer ad√ļltera: come, se limpia la boca, y dice: No he hecho nada malo.
 
 
El Anticristo descrito por Santa Hildegarda de Bingen:
“En realidad el Anticristo, pose√≠do por el diablo, cuando abra su boca para su perversa ense√Īanza destruir√° todo lo que Dios hab√≠a establecido en la Ley Antigua y en la Nueva, y afirmar√° que el incesto, la fornicaci√≥n, el adulterio y otros tales no son pecado.

San Ignacio de Antioqu√≠a Advierte que ir√°n al Infierno todos los que tuercen la Escritura para corrompen la doctrina de la fe que ense√Ī√≥ nuestro Se√Īor Jesucristo , al igual se condenar√°n que los que corrompen la familia junto con los que le prestan o√≠do a los herejes:
 
“No err√©is, hermanos m√≠os: los perturbadores de las familias no heredar√°n el reino de Dios. Si, pues, aquellos que han obrado estas cosas seg√ļn la carne, est√°n muertos, ¿ cu√°nto m√°s si alguno corrompe, con prava doctrina, la fe de Dios, por la que Jesucristo fue crucificado? √Čste, por ser impuro ir√° al fuego inextinguible; de modo semejante, el que le presta o√≠do”. (Carta a los efesios 16-17)

miércoles, 18 de mayo de 2016

Bergoglio contradice al Papa Pío XI y al Magisterio de la Iglesia sobre la Realeza de Cristo

 
Francisco:
Los estados deben ser seculares. Los estados confesionales terminan mal. Eso va en contra de la historia. Creo que una  laicidad acompa√Īada por una ley s√≥lida que garantiza la libertad religiosa ofrece un marco para avanzar. Todos somos iguales como hijos (e hijas) de Dios y con nuestra dignidad personal. Sin embargo, todo el mundo debe tener la libertad para exteriorizar su propia fe *. Si una mujer musulmana quiere llevar un velo, ella debe ser capaz de hacerlo. Del mismo modo, si un cat√≥lico desea llevar una cruz. La gente debe tener la libertad de profesar su fe * en el centro de su propia cultura, no s√≥lo en sus m√°rgenes.
 
 
De la enc√≠clica del Papa  P√≠o XI, Quas primas.
 
Papa Pío XI:
 

Ser√≠a un grave error, por el contrario,  decir que Cristo no tiene autoridad alguna en los asuntos civiles, ya que, en virtud del imperio absoluto de √©l sobre todas las criaturas dado por el Padre, todas las cosas est√°n en su poder ... Si ordenamos que todo el mundo cat√≥lico debe venerar a Cristo como rey, Vamos a atender a la necesidad de nuestros d√≠as, y al mismo tiempo, proporcionar un excelente remedio para la plaga que infecta actualmente a la sociedad. Nos referimos a la peste de secularismo, sus errores y actividades imp√≠as. Este esp√≠ritu maligno, como usted sabe muy bien, Venerables Hermanos, no se logr√≥ en un solo d√≠a; siempre ha estado al asecho  debajo de la superficie. Se comenz√≥ por rechazar el imperio de Cristo sobre todas las naciones. El derecho que la Iglesia tiene dado por Cristo mismo, para ense√Īar a la humanidad, para hacer leyes, para gobernar los pueblos en todo lo concerniente a su salvaci√≥n eterna, ese derecho fue denegado. Luego, gradualmente, la religi√≥n de Cristo lleg√≥ a ser comparada con las falsas religiones y para ser colocada ignominiosamente en el mismo nivel con ellas.

 

 
El Catecismo de la Iglesia católica sobre la fe:

* Por el contrario, la fe es una virtud sobrenatural; por lo tanto, una falsa religión no es una fe; ya sea, una forma de protestantismo o mahometanismo.
 
 
III Las características de la fe
 
153 Cuando san Pedro confiesa que Jes√ļs es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, Jes√ļs le declara que esta revelaci√≥n no le ha venido «de la carne y de la sangre, sino de mi Padre que est√° en los cielos» (Mt 16,17; cf. Ga 1,15; Mt 11,25). La fe es un don de Dios, una virtud sobrenatural infundida por √Čl. «Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la gracia de Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con los auxilios interiores del Esp√≠ritu Santo, que mueve el coraz√≥n, lo dirige (convierte) a Dios, abre los ojos del esp√≠ritu y concede "a todos gusto en aceptar y creer la verdad"» 25

...

Mario Caponnetto concluyendo al hablar sobre el Reinado de Cristo dijo : ¿qui√©n puede negar que aquel laicismo devastador y aquella apostas√≠a de las naciones que atribulaban el coraz√≥n del Papa (P√≠o XI) hace ya casi ocho d√©cadas, son casi nada si las comparamos con este radical inmanentismo y con este imp√≠o secularismo que presiden, hoy, la construcci√≥n de una Civitas Mundi, inspirada en el Regnum Hominis en perenne batalla contra la Civitas Dei?

 

viernes, 6 de mayo de 2016

Novena por la Unción del Espiritu Santo. (Viernes 6 de Mayo del 2016)

En estos tiempos dif√≠ciles donde reina la «desorientaci√≥n diab√≥lica» que viene especialmente de perversos pastores que se han infiltrados en la Iglesia y que actualmente est√°n  usurpando cargos en la Jerarqu√≠a Cat√≥lica, y que sin ninguna verg√ľenza ni temor a Dios promueven abiertamente vivir en pecado mortal, es bueno recordarle a todos los hermanos cat√≥licos  que nos visitan, para que a causa de ellos no tropiecen y pierdan la salvaci√≥n eterna y para que no se dejen confundir, ni enga√Īar  por aquellos que han preferido servirle al demonio y para que rechacen esas falsas ense√Īanzas, que no se olviden que nuestro Se√Īor Jesucristo nos ense√Ī√≥  que el √ļnico pecado que no se perdona ni en esta vida ni en la otra es el pecado contra el Esp√≠ritu Santo.
 

El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno.(Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10).
 
Los Pecados contra el Espíritu Santo son:
  • Desesperaci√≥n de salvarse
  • La presunci√≥n de salvarse sin merecimientos
  • La impugnaci√≥n de la verdad conocida( Negar la verdad conocida)
  • La envidia o pesar de la gracia ajena
  • La impenitencia final
 
Los que  deliberadamente persisten en cometer un pecado mortal expulsa de su templo corporal al Esp√≠ritu Santo.
“Los pecados de la carne son los que m√°s almas llevan al infierno”. (Virgen Mar√≠a  en F√°tima  )
 
Nos ense√Īa el Catecismo # 1864 que quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios, mediante el arrepentimiento, rechaza el perd√≥n de sus pecados y la salvaci√≥n ofrecida por el Esp√≠ritu Santo.

La verdadera  misericordia de Dios llama al arrepentimiento. Por eso un evangelio que no llame al arrepentimiento y al abandono del pecado es falso y sat√°nico.
San Pablo le reprocha en la carta a los  Romanos que abusan de la misericordia de Dios despreci√°ndola.
Traducci√≥n de la Biblia cat√≥lica  RSVCE
¿O Abusas de las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia? ¿No saben que la bondad de Dios te gu√≠a al arrepentimiento? Romanos 2:4

San Pablo demuestra que el Evangelio que predic√≥  y anunci√≥ es aut√©ntico,  as√≠ como lo hizo  Jes√ļs y San Pedro (Cf. Hechos 2:38) predicaron el Evangelio del arrepentimiento
Hechos 26:20  anunciando... que deb√≠an arrepentirse (convertirse) y volverse a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
 
Si una persona no se arrepiente y abandona el pecado entonces que pecado le puede ser perdonado? Obviamente Ninguno, esa persona se enga√Īa a si misma y se burla de Dios.


Recuerden que el Esp√≠ritu Santo es el santificador, por eso quien se obstina en el pecado mortal comete un pecado de Blasfemia contra el Esp√≠ritu Santo, el cual no tiene perd√≥n ni en est√° vida ni en la otra.


 

Una persona que persiste en vivir en pecado mortal no puede agradar a Dios.

Romanos 8:13-14
Pues, si viv√≠s seg√ļn la carne, morir√©is. Pero si con el Esp√≠ritu hac√©is morir las obras del cuerpo, vivir√©is.
En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.

 
San Pablo nos ense√Īar  que la Voluntad de Dios es nuestra santificaci√≥n y que nos apartemos de toda inmoralidad sexual y luego dice que quien no acepta est√° ense√Īanza se rebela directamente contra el Esp√≠ritu Santo.  


¿Por qu√© la blasfemia contra el Esp√≠ritu Santo es imperdonable? Porque se trata del rechazo radical a la gracia que Dios ofrece para la conversi√≥n. Seg√ļn Santo Tom√°s de Aquino es un pecado “irremisible por su misma naturaleza porque excluye los elementos gracias a los cuales se concede la remisi√≥n de los pecados”.

La doctrina de demonios kasperbergogliana es la que enga√Īa y predica una falsa misericordia.

La Palabra de Dios y el Magisterio infalible y verdadero de la Iglesia Cat√≥lica  ense√Īa  que si una persona que se encuentra en pecado mortal, como por ejemplo un adultero o un practicante de la sodom√≠a, si se obstina y no abandona el pecado, entonces esa persona rechaza la santificaci√≥n que le ofrece el  Esp√≠ritu Santo  y rechaza la remisi√≥n del pecado, adem√°s  como ense√Īa   la Escritura esa persona pisotea la Sangre de Jesucristo.
 
Hebreos 10:26-27

Advertencia a los que contin√ļan pecando


Porque si voluntariamente pecamos después de haber recibido el pleno conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados, sino la terrible espera del juicio y la furia del fuego pronto a devorar a los rebeldes.
La Escritura ense√Īa  que los que  rechazan obedecer los mandatos de Jesucristo, la ira de Dios permanece sobre ellos. (Cf.Juan 3:36)

El pecado de Sodom√≠a se encuentra dentro de la lista de pecados que Claman venganza al Cielo.  Santa Caterina de Siena y San Bernardino de Siena, llegaron a afirmar que la sodom√≠a es el pecado m√°s grave despu√©s del pecado en contra del Esp√≠ritu Santo, sin embargo, si se practica la sodom√≠a persistentemente, en violaci√≥n de los mandamientos de Dios, tambi√©n se convierte en un pecado en el cual no hay perd√≥n: “… Los que cometen el pecado maldito contra la naturaleza, son tales como los tontos y los ciegos, despu√©s de haber eclipsado a la luz de su inteligencia, no se dan cuenta del hedor y la miseria en la que est√°n …” (Santa Catalina de Siena, el di√°logo de la Divina Providencia, cap. 124)
 
Entonces recordemos las Palabras de San Pedro:
Hechos 2:38 —Arrepi√©ntase y baut√≠cese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perd√≥n de sus pecados, y recibir√°n el don del Esp√≠ritu Santo.
 




 
 

Esta Novena empieza el viernes siguiente al D√≠a de la Ascensi√≥n del Se√Īor.

La Novena en honor al Esp√≠ritu Santo, conocida tambi√©n como la Novena de Pentecost√©s, es la m√°s antigua de todas las novenas, comenz√≥ bajo la direcci√≥n de Nuestro Se√Īor Jesucristo, cuando envi√≥ a sus ap√≥stoles a Jerusal√©n para esperar la venida del Esp√≠ritu Santo en el primer Pentecost√©s. Pidamos a Dios que tambi√©n a nosotros nos regale los dones del Esp√≠ritu Santo, para alcanzar la Santidad y as√≠ poder conocerle verdaderamente , honrarle, amarle y servirle y  para que nos ayude a demostrarle nuestro amor, aborreciendo el pecado huyendo de toda ocasi√≥n de pecar y cumpliendo  fielmente sus mandamientos y esforz√°ndonos en cumplir la voluntad su Santa Voluntad.



Pidamos por una poderosa efusión del Espíritu Santo.
Cristo murió en la Cruz para que nosotros seamos transformados por el Espíritu en hijos de Dios, participando de su santidad. Pero debemos desearlo, pedirlo y disponernos a recibirlo.

Rezar cada día de la novena:
Acto de consagración al Espíritu Santo diario:


Recibid ¡oh Esp√≠ritu Santo!, la consagraci√≥n absoluta de todo mi ser, que os hago en este d√≠a para que os dign√©is ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Gu√≠a, mi Fuerza, y todo el amor de mi Coraz√≥n.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Esp√≠ritu! Dignaos formarme con Mar√≠a y en Mar√≠a, seg√ļn el modelo de vuestro amado Jes√ļs.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.
Oración por los 7 dones del Espíritu Santo
Oh, Se√Īor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Esp√≠ritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Ap√≥stoles y disc√≠pulos, d√≠gnate concederme el mismo Esp√≠ritu Santo para que √Čl perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Conc√©deme el Esp√≠ritu de Sabidur√≠a para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar s√≥lo a las cosas que son eternas, el Esp√≠ritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el Esp√≠ritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino m√°s seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el Esp√≠ritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obst√°culos que se opongan a mi salvaci√≥n, el Esp√≠ritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a m√≠ mismo y crecer en la perfecci√≥n de la ciencia de los santos, el Esp√≠ritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el Esp√≠ritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. M√°rcame, amado Se√Īor, con la se√Īal de tus verdaderos disc√≠pulos y an√≠mame en todas las cosas con tu Esp√≠ritu. Am√©n.




PRIMER D√ćA (viernes)
¡Esp√≠ritu Santo! ¡Se√Īor de Luz! ¡Danos, desde tu clara altura celestial, tu puro radiante esplendor!


El Espíritu Santo
S√≥lo una cosa es importante: la salvaci√≥n eterna. Por lo tanto, s√≥lo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Esp√≠ritu Santo es el Esp√≠ritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el coraz√≥n con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvaci√≥n debemos invocar al Divino Esp√≠ritu diariamente, porque “el Esp√≠ritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos c√≥mo pedir para orar como conviene; mas el Esp√≠ritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8,26).

Oración

Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




SEGUNDO D√ćA (S√°bado)
¡Ven, Padre de los pobres. Ven, tesoros que sostienes. Ven, Luz de todo lo que vive!
El don del Temor
El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos m√°s que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisi√≥n a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabidur√≠a, que nos aparta de los placeres mundanos que podr√≠an de alg√ļn modo separarnos de Dios. “Los que temen al Se√Īor tienen coraz√≥n dispuesto, y en su presencia se humillan” (Ecl 2,17).

Oración

¡Ven, Oh bendito Esp√≠ritu de Santo Temor, penetra en lo m√°s √≠ntimo de mi coraz√≥n, que te tenga, mi Se√Īor y Dios, ante mi rostro para siempre, ay√ļdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde T√ļ vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin. Am√©n.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




TERCER D√ćA (Domingo)
T√ļ, de todos los consoladores el mejor, visitando el coraz√≥n turbado, da la gracia de la placentera paz.
El don de Piedad
El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afecci√≥n por Dios como nuestro amoros√≠simo Padre. Nos inspira, por amor a √Čl, a amar y respetar a las personas y cosas a √Čl consagradas, as√≠ como aquellos que est√°n envestidos con su autoridad, su Sant√≠sima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro pa√≠s y sus gobernantes. Quien est√° lleno del don de Piedad no encuentra la pr√°ctica de la religi√≥n como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.

Oración

Ven, Oh Bendito Esp√≠ritu de Piedad, toma posesi√≥n de mi coraz√≥n. Enciende dentro m√≠o tal amor por Dios que encuentre satisfacci√≥n s√≥lo en su servicio, y por amor a √Čl me someta amorosamente a toda leg√≠tima autoridad. Am√©n.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




CUARTO D√ćA (Lunes)
T√ļ, en la fatiga dulce alivio, refresco placentero en el calor, solaz en medio de la miseria.
El don de Fortaleza
Por el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final el desempe√Īo de una obligaci√≥n. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energ√≠a que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas m√°s arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulaci√≥n a√ļn de toda una vida. “El que persevere hasta el fin, ese se salvar√°”(Mt 24,13).

Oración

Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostiene mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




QUINTO D√ćA (Martes)
¡Luz inmortal! ¡Divina Luz! ¡Visita estos corazones tuyos y llena nuestro m√°s √≠ntimo ser!
El don del Conocimiento
El don del Conocimiento permite al alma darle a las cosas creadas su verdadero valor en su relaci√≥n con Dios. El conocimiento desenmascara la simulaci√≥n de las creaturas, revela su vacuidad y hace notar sus verdaderos prop√≥sitos como instrumentos al servicio de Dios. Nos muestra el cuidado amoroso de Dios a√ļn en la adversidad, y nos lleva a glorificarlo en cada circunstancia de la vida. Guiados por su luz damos prioridad a las cosas que deben tenerla y apreciamos la amistad de Dios por encima de todo. “El conocimiento es fuente de vida para aquel que lo posee” (Prov 16,22).

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




SEXTO D√ćA (Miercoles)
Si tu apartas tu gracia, nada puro permanecer√° en el hombre, todo lo que es bueno se volver√° enfermo.
El don del Entendimiento
El Entendimiento, como don del Santo Esp√≠ritu, nos ayuda a aferrar el significado de las verdades de nuestra santa religi√≥n. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y, a trav√©s de ellas, avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser est√©ril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a “caminar dignos de Dios en todas las cosas complaciendo y creciendo en el conocimiento de Dios”.

Oración

Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que por fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




S√ČPTIMO D√ćA (Jueves)
Sana nuestras heridas, renueva nuestra fuerza. En nuestra aridez derrama tu rocío. Lava las manchas de la culpa.
El don de Consejo
El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permiti√©ndole juzgar con prontitud y correctamente qu√© debe hacer, especialmente en circunstancias dif√≠ciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, docentes, servidores p√ļblicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido com√ļn sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvaci√≥n. “Y por encima de todo esto, suplica al Alt√≠simo para que enderece tu camino en la verdad” (Ecl 37,15).

Oración

Ven, Oh Esp√≠ritu de Consejo, ay√ļdame y gu√≠ame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa Voluntad. Inclina mi coraz√≥n a aquello que es bueno, ap√°rtame de todo lo que es malo y dir√≠geme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo. Am√©n.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




OCTAVO D√ćA (Viernes)
Dobla la voluntad y el corazón obstinado, funde lo que está helado, calienta lo que está frío. Guía los pasos que se han desviado!
El don de Sabiduría
Abarcando a todos los otros dones, como la caridad abraza a todas las otras virtudes, la Sabidur√≠a es el m√°s perfecto de los dones. De la Sabidur√≠a est√° escrito: “todo lo bueno vino a m√≠ con Ella, y riquezas innumerables me llegaron a trav√©s de sus manos”. Es el don de la Sabidur√≠a el que fortalece nuestra fe, fortifica la esperanza, perfecciona la caridad y promueve la pr√°ctica de la virtud en el m√°s alto grado. La Sabidur√≠a ilumina la mente para discernir y apreciar las cosas de Dios, ante las cuales los gozos de la tierra pierden su sabor, mientras la Cruz de Cristo produce una divina dulzura, de acuerdo a las palabras del Salvador: “Toma tu cruz y s√≠gueme, porque mi yugo es dulce y mi carga ligera”.

Oración

Ven, Oh Esp√≠ritu de Sabidur√≠a y revela a mi alma los misterios de las cosas celestiales, su enorme grandeza, poder y belleza. Ens√©√Īame a amarlas sobre todo y por encima de todos los gozos pasajeros y las satisfacciones de la tierra. Ay√ļdame a conseguirlas y a poseerlas para siempre. Am√©n.

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria




 

NOVENO D√ćA (S√°bado)
T√ļ, en aquellos que siempre m√°s te confiesan y te adoran, en tus siete dones, desciende. Dales alivio en la muerte. Dales vida Contigo en las alturas. Dale los gozos que no tienen fin. Am√©n.
 
Los frutos del Espíritu Santo
Los dones del Esp√≠ritu Santo perfeccionan las virtudes sobrenaturales al permitirnos practicarlas con mayor docilidad a la divina inspiraci√≥n. A medida que crecemos en el conocimiento y en el amor de Dios, bajo la direcci√≥n del Santo Esp√≠ritu, nuestro servicio se torna m√°s sincero y generoso y la pr√°ctica de las virtudes m√°s perfecta. Tales actos de virtudes dejan el coraz√≥n lleno de alegr√≠a y consolaci√≥n y son conocidos como frutos del Esp√≠ritu Santo. Estos frutos, a su vez, hacen la pr√°ctica de las virtudes m√°s activa y se vuelven un poderoso incentivo para esfuerzos a√ļn mayores en el servicio de Dios.

Oración

Ven, Oh Divino Espíritu, llena mi corazón con tus frutos celestiales: caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Que nunca esté yo cansado en el servicio de Dios sino que, por continua y fiel sumisión a tu inspiración, merezca estar eternamente unido Contigo, en el amor del Padre y del Hijo. Amén.

  
 

Padrenuestro y Avemar√≠a, una vez. Gloria 




 
ORACION POR LOS SIENTE DONES DEL ESP√ćRITU
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor. Oh, Dios, que con la luz del Espíritu Santo iluminas los corazones de tus fieles, concédenos que guiados por el mismo Espíritu, disfrutemos de lo que es recto y nos gocemos con su consuelo celestial.

1
Ven, Espíritu Santo, por tu don
Sabiduría, concédenos la gracia de apreciar y estimar los bienes del cielo y muéstranos los medios para alcanzarlos. Gloria
2
Ven, Espíritu Santo, por tu don de
Entendimiento, ilumina nuestras mentes respecto a los misterios de la salvación, para que podamos comprenderlos perfectamente y abrazarlos con fervor. Gloria
3
Ven, Espíritu Santo, por tu don de
Consejo, inclina nuestros corazones a actuar con rectitud y justicia para beneficio de nosotros mismos y de nuestros semejantes. Gloria
4
Ven, Espíritu Santo, por tu don de
Fortaleza, fortalécenos con tu gracia contra los enemigos de nuestra alma, para que podamos obtener la corona de la victoria. Gloria
5
Ven, Esp√≠ritu Santo, por tu don de Ciencia, ens√©√Īanos a vivir entre las cosas terrenos para as√≠ no perder las eternas. Gloria
6
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Piedad, inspíranos a vivir sobria, justa, y piadosamente en esta vida, para alcanzar el cielo en la otra vida. Gloria.
7
Ven, Espíritu Santo, por tu don de Temor de Dios, hiere nuestros cuerpos con tu temor para así trabajar por la salvación de nuestras almas. Gloria
Oración. Oh Dios, que has unido las naciones en la confesión de tu nombre, concédenos que los que han renacido por el agua del bautismo, tengan la misma fe en sus corazones y la misma piedad en sus acciones.
Oh Dios, que enviaste el Espíritu Santo a los apóstoles, oye las oraciones de tus fieles para que gocen de la verdadera paz, quienes por tu gracia, han recibido el don de la verdadera fe. Te suplicamos, oh Dios, que tu Santo Espíritu encienda en nuestros corazones esa llama que Cristo trajo a la tierra y deseó ardientemente fuera encendida.
Inflama, oh Se√Īor, nuestros corazones con el fuego del Esp√≠ritu Santo, para que te sirvamos castos de cuerpo y limpios de coraz√≥n. Enriquece, Se√Īor, nuestros corazones derramando con plenitud tu Santo Esp√≠ritu por cuya sabidur√≠a fuimos creados y por cuya providencia somos gobernados.
Te suplicamos, oh Dios Todopoderoso y Eterno, que tu Santo Espíritu nos defienda y habite en nuestras almas, para que al fin, seamos los templos de su gloria.
Te pedimos, Se√Īor, que seg√ļn la promesa de tu Hijo, el Esp√≠ritu Santo nos lleve al conocimiento pleno de toda la verdad revelada. Por Cristo Nuestro Se√Īor. Am√©n.

Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles, ruega por nosotros

ORACI√ďN PARA LOS CASOS DESESPERADOS Oh poderosa Santa Rita, llamada Abogada de los casos desesperados, socorredora e...